Esa mirada que me mata, esos besos que me dejan sin respiración. Cerrar los ojos y que todo deje de existir. Caricias que tus dedos hacen al recorrer mi piel haciendo que se erice.
Tumbarnos en la cama; que las luces se apaguen solas y el miedo desaparezca. Que los cristales se empañen y los espejos de la habitación nos miren expectantes. Acabar abrazados, exhaustos y despertando de madrugada con la Luna asomándose cotilla a la ventana y las estrellas sonriendo en el firmamento.
Tumbarnos en la cama; que las luces se apaguen solas y el miedo desaparezca. Que los cristales se empañen y los espejos de la habitación nos miren expectantes. Acabar abrazados, exhaustos y despertando de madrugada con la Luna asomándose cotilla a la ventana y las estrellas sonriendo en el firmamento.

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