Queda prohibido no sonreir a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
(PABLO NERUDA)

martes, 1 de enero de 2013

Soñar, volar.

       Volar. Viajar. Cruzar los mares. Recorrer el mundo sin que nadie se percate siquiera de tu presencia. 
Qué envidia. 
    Una vez soñé que yo lo hacía; que me adentraba por todos los rincones del planeta. Totalmente libre. Sin hogar, sin horarios, sin responsabilidades, simplemente disfrutar de todas las maravillas que nos brinda esta vida, por muy corta que sea. 
     Porque como bien se sabe, del viaje se disfruta más del camino que del destino. 


Por una eternidad.

        Andar cogida de su mano, mirarle y no poder evitar sonreír. Aún hoy me cuesta creer que esto esté siendo de verdad. 
  Y es no estar con él y sentir que me falta una parte de mí. Pasan los días y los meses. Le sigo queriendo como el primar día, incluso más, muchísimo más. 
   
       Es increíble cómo pasa el tiempo; cómo sin darnos cuenta otro año se ha ido sin ni siquiera despedirse. Una oportunidad más para comprender que no somos nada el uno sin el otro, para entender que es tan solo el principio de algo que va a tardar una eternidad en acabarse.