He llegado a quererte tanto que ya dudo de tu propia existencia, que eres un producto de mi imaginación, que te sueño, y que esos sueños son tan reales que me creo que te veo incluso despierta.
Tu mirada, tu sonrisa… todo parece dibujado a conciencia.
Todas las noches termino soñando contigo. Pero cuando despierto y te veo, mi realidad supera a esos sueños.
No me creo que te esté mirando fuera de ellos, y mucho menos que me beses en la realidad.
Y vivo con el temor a que un día despierte y desaparezcas, que te vayas y que no vuelvas, que no pueda volver a mirarte, a tocarte, a besarte, que si te vas mis maravillosos sueños se conviertan en pesadillas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario