Creo que jamás olvidaré la tarde de ayer, esa en la que nuestros cuerpos se pegaron casi hasta fundirse; esa en la que los besos y las caricias inundaron la habitación.
Los susurros, las palabras, las miradas, las sonrisas..., se quedarán en mi mente para siempre. Los interminables te quiero que me decías no paran de repetirse en mi mente.
Y es que quiero que seas el primero, el único; porque verdaderamente confío, porque verdaderamente te quiero y no hay más que eso.

Los susurros, las palabras, las miradas, las sonrisas..., se quedarán en mi mente para siempre. Los interminables te quiero que me decías no paran de repetirse en mi mente.
Y es que quiero que seas el primero, el único; porque verdaderamente confío, porque verdaderamente te quiero y no hay más que eso.
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