Queda prohibido no sonreir a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
(PABLO NERUDA)

martes, 18 de octubre de 2011

Cuatro paredes.

Superior a mí, no puedo con esto, lo intento, pero no puedo salir de esta habitación; no hay ventanas, ni puertas, solo cuatro paredes que me rodean. Pero no son de hormigón, puedo ver y oír todo lo que pasa fuera, pero a mí ni me ve ni me escucha nadie...
¿Qué pasa?, ¿por qué estoy aquí encerrada? Demasiado raro...
No hay suficiente espacio. Siento que las paredes se van acercando cada vez más, la habitación se hace más pequeña por momentos.
¿Qué pasa?, ¿por qué nadie me escucha?, ¿qué hago aquí?
La gente de fuera habla, se para y mira en mi dirección, pero no me ven. Escucho a conocidos preguntando y hablando de mí, pero parece que nadie se percata de mi ausencia.
Tengo miedo, no puedo salir...
No paro de oír voces, escucho mi nombre una y otra vez, como si alguien me llamara, contesto pero  no me escuchan, y sigue llamándome... He optado por no contestarle, ¿para qué?


Pasa el tiempo, no sé que hora será ni cuántos días llevaré aquí encerrada... El tiempo pasa...
Escucho una voz sollozando, la ignoro, pero comienza a pronunciar mi nombre; pide perdón, pero casi no entiendo lo que dice, habla demasiado bajo. Miro, busco de dónde procede, de fuera, hay alguien, una sombra apoyada en la pared, llora, me mira, pero  no se da cuenta de que estoy ahí. No consigo reconocerle. Sigue lllorando, pidiendome perdón. No entiendo el por qué pero un recuerdo me inunda la mente que me hace llorar amí también.
Pasan las horas y seguimos ahí, los dos apoyados en la pared, llorando y pidiéndonos perdón, aún sin yo saber el motivo.
Creo que hubo un tiempo en que esa persona significó algo para mí...

No hay comentarios:

Publicar un comentario