A ti. A todo lo que fue y pudo ser. A todo lo que una vez sentí. A todos esos besos. A todas las caricias. A todas las miradas. Renuncio. Porque ya no queda nada. Porque ya nada volverá a pasar. Renuncio a todas las palabras. A todos los silencios. Renuncio a ti. A los sueños. A la realidad. A las noches sin dormir. Renuncio. Porque ya no queda nada donde una vez hubo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario