Cada uno de los besos, cada mirada, cada sonrisa, cada caricia. Recuerda que el mundo giraba en torno a nosotros, que estábamos hechos el uno para el otro, que encajábamos como dos piezas en un puzzle. Recuerda cada te quiero que salió de mi boca, porque aún hoy me sigue quemando en los labios. Recuerda que fuiste mío, que yo fui tuya. Recuerda el temblor de nuestras manos cuando nos volvimos a encontrar. Recuerda aquél beso que suirgió después de mucho. Sólo recuerdame y piensa en todo lo que pudo ser y, quién sabe, puede que todavía pueda ser...

No hay comentarios:
Publicar un comentario