Mi droga; mi adicción; tus labios; tus caricias. No quiero más, no necesito más que tenerte.
Sólo tú consigues hipnotizarme; sólo tú haces que el mundo entero se apague con una simple mirada, para así quedarnos a oscuras evitando la vergüenza y las mejillas sonrojadas, consiguiendo el ambiente perfecto, envueltos en nuestro aliento, en el calor de nuestros cuerpos. Deseando que este instante no termine, que perdure por siempre. Y si por casualidad termina, que sea ahogándonos en gotas de placer hasta que dejemos de respirar, parar, coger aire y volver a empezar. Sin cansarnos de amarnos, pudiendo y queriendo sentir eso que ahora nos invade, todos los días de nuestra vida, para los restos.
Quiero seguir notando tu respiración en mi cuello, en cada parte de mi cuerpo..., hasta derretirme.

Sólo tú consigues hipnotizarme; sólo tú haces que el mundo entero se apague con una simple mirada, para así quedarnos a oscuras evitando la vergüenza y las mejillas sonrojadas, consiguiendo el ambiente perfecto, envueltos en nuestro aliento, en el calor de nuestros cuerpos. Deseando que este instante no termine, que perdure por siempre. Y si por casualidad termina, que sea ahogándonos en gotas de placer hasta que dejemos de respirar, parar, coger aire y volver a empezar. Sin cansarnos de amarnos, pudiendo y queriendo sentir eso que ahora nos invade, todos los días de nuestra vida, para los restos.
Quiero seguir notando tu respiración en mi cuello, en cada parte de mi cuerpo..., hasta derretirme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario